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INSTITUTO DE LOS ANDES

JESÚS EL GRAN AGENTE DE CAMBIO

Instituto de los Andes - Panel: Filosofía Gerencial

Por: Michael Lazaro

Jesús: El Gran Agente de Cambio. Por otro lado, el modelo de gestión incorporado por Jesucristo el día de Pentecostés planteó no sólo un "cambio de cultura corporativa" para Israel, sino para todo el mundo hasta nuestra época. Pudiera hasta afirmarse que el cambio estructural y filosófico que introdujo en la religión y cultura judías constituyó el primer caso de reingeniería en la historia. Los esquemas de pensamiento, de organización, de relación interpersonal, de supervisión, de desarrollo de recursos humanos, de planificación, y de administración sufrieron un cambio radical bajo los nuevos preceptos y principios implantados por el Hombre Más Grande de Todos los Tiempos, Jesús el Cristo.

No hay dudas respecto a que este personaje de vida efímera, pero de influencia eterna cambió los tiempos y las sazones. Para decirlo de otra manera, lo que Jesús hizo fue cambiar los paradigmas de la história.

Por ejemplo, su Discurso de la Montaña</st1:PersonName> o Sermón del Monte (Mateo, Capítulos 5 al 7), no sólo es una joya literaria o una conmovedora pieza oratoria, sino que además constituye un documento que sienta precedentes sin par respecto a adquirir innovadoras maneras de ver el mundo, la administración y las relaciones humanas. Sus enseñanzas, sin dudas hicieron tambalear las cimientes mismas de la cultura tradicional y obsoleta de su tiempo. De igual forma, su incisiva insistencia por el cambio de actitud , así como sus innovadores métodos y técnicas para relacionarse con la gente y hacer que dieran más de sí mismos, aún hoy causan un impacto extraordinario. Sus dichos y enseñanzas mueven al cuestionamiento del estatus quo mental y actitudinal de la gente.

Jesús no sólo fue un gran guía espiritual. También era un gran organizador. Dejó establecido un eficiente patrón de organización totalmente diferente al conocido hasta ese momento. Su punto de vista acerca del cambio organizacional era de ruptura (pensamiento sin barreras). Nótese por ejemplo esta mentalidad de cambio en la siguiente frase que expresara para referirse a la sustitución del sistema judío por la nueva estructura de organización cristiana:

"Nadie corta un remiendo de una nueva prenda de vestir exterior y lo cose en una vieja prenda de vestir exterior; pero si lo hace, entonces el remiendo nuevo se arranca, y además, el remiendo de la prenda nueva no hace juego con la vieja". (Lucas 5:36)

¿No es esto acaso un principio de la reingenieria? Pero todavía hay más. Fíjese lo que sigue diciendo Jesús sobre re-ingenieria:

"Por otra parte, nadie pone vino nuevo en odres viejos; pero si lo hace, entonces el vino nuevo revienta los odres, y se vierte, y los odres se echan a perder. Pero el vino nuevo tiene que ponerse en odres nuevos".(Lucas 5:37,38). Es más, Jesucristo hasta hace referencia a la parálisis paradigmática o resistencia al cambio, cuando asegura: "Nadie que haya bebido vino añejo quiere el nuevo; por que dice: ‘El añejo es exquisito'". (Lucas 5:39). También da ánimo en cuanto a la inquietud respecto al futuro que usualmente acompaña a los de cambio: "Así que no os afanéis por el dia de mañana, porque el día de mañana traerá su propio afán" (Mateo 6:34, versión Reina-Valera Actualizada, 1989).

Jesús exhorta más bien a tener fe, es decir, la expectativa segura de las cosas venideras, aunque no se contemplen (Hebreos 11:1), y a hacer la parte que a uno le corresponde en el proceso. De esta manera tendremos éxito, no sólo para tener aguante en tiempos de cambio, sino para producir resultados de calidad que nos den mayor seguridad y permanencia: ".... Tal como ha sido tu fe, así suceda contigo...". (Mateo 8:13)   "...Conforme vuestra fe os será hecho" (Mateo 9:29, versión Reina-Valera Actualizada)

"Porque en verdad les digo: Si tienen fe del tamaño de un grano de mostaza, dirán a esta montaña: 'Transfiérete de aquí allá', y se transferirá, y nada les será imposible".(Mateo 17:20)

"‘Si Puedes! Todas las cosas son posibles para uno si tiene fe!'". (Marcos 9:23) "Por eso, nunca se inquieten ...Sigan buscando primero el reino y la justicia de [Dios], y todas las estas (otras) cosas les serán añadidas".(Mateo 6:31,33). La influencia de Jesús como agente de cambio fue tan trascendental, que cambió radicalmemte la manera de pensar de sus colaboradores, no solo de aquellos que trabajaron junto a él durante su gestión de tres años y medio como organizador y líder de la empresa del cristianismo, sino también en aquellos que vivieron décadas y hasta siglos después. Todos se convirtieron a sí mismos en agentes de cambio como su maestro.

Un ejemplo vivo de esto es la manera como Saulo de Tarso (Apóstol Pablo) enfoca el tema del cambio. En una de sus famosas cartas, contenidas en el Nuevo Testamento, Pablo describe con asombrosa exactitud la actitud correcta hacia el cambio y la mejor manera de cambiar. Dijo: "Y cesen de amoldarse este sistema de cosas; más bien, transfórmense rehaciendo su mente..." (Romanos 12:2)

Si comparamos esta exhortación con el esfuerzo actual de cambio cultural, tanto en lo organizacional como en lo actitudinal en las empresas modernas, no nos queda más que admitir que si éstas últimas no aplican el principio contenido en esta frase bíblica, estarán haciendo intentos fallidos por lograr resultados duraderos de cambio. La verdad contenida en las palabras de Pablo (quien se inspira en el enfoque del cambio verdadero que enseño Jesucristo, es impresionantemente simple: el verdadero cambio se produce desde adentro hacia afuera.

Para las organizaciones, esto significa que hasta que no hay conciencia interna de la necesidad de cambio por parte de la alta gerencia, es decir, "cambio de mentalidad administrativa", como lo plantea E. Deming, el cambio no se produce. Hay que tomar la responsabilidad de retar el pensamiento experto que dice que " si la manera como todo ha funcionado hasta ahora, como está diseñada la estrutura de la empresa, la forma como operan los procesos, los productos y servicios que se ofrecen a los clientes, los métodos de supervisión y relaciones laborales con los empleados, los métodos y políticas, como tratamos a los cliente, está todo funcionando bien; ¿por qué cambiar?.

Para la organización, eta clase de resistencia al cambio representa lo que Pablo menciona de "amoldarse a este sistema de cosas". Si la organización quiere cambiar, tiene que "transformarse rehaciendo su mente", estableciendo una nueva filosofía gerencial que promueva una nueva misión o propósito que de sentido al esfuerzo, una nueva visión que fije la dirección y la meta a largo plazo, y sobre todo nuevos valores o declaración de principios que sean modelados o exhibidos por los líderes. Significa aceptar el compromiso de cambiar y transformar la organización desde dentro hacia afuera.

Para los individuos, las palabras citadas en Romanos 12:2 significan que a menos que uno esté dispuesto a modificar su viejo patrón de pensamiento, así como las creencias y esquemas de actuación que forman parte de nuestro paradigma, sustituyendo dicho patrón por nuevos valores, actitudes y principios que estén acordes con los de la organización de uno; a menos que se de dicha transformación interna, se insiste inclusive en teorías de nuestro tiempo, no habrá manifestación externa de cambio duradero. http://groups.msn.com/lagerencia

1 comentario

andres -

tengo un liezo de faraon parecido al de la foto se lo dejaron de erencia a mi abuelo y el a mi tiene mas de cien años con la familia y en perfectas condiciones como se si es original y el valor.