Facebook Twitter Google +1     Admin

NUTRICION: MITOS Y CIENCIA

POR CAROLINA G. MENÉNDEZ Oviedo

Comienzan por un simple comentario, una publicidad confusa, la opinión de una persona sin la suficiente formación o el testimonio de algún personaje popular, y acaban convirtiéndose en mitos. Así actúan muchas de las recomendaciones dietéticas que circulan por los mentideros sociales. La mayoría carece de fundamento, están basadas en creencias irracionales, sin base científica y olvidando los criterios básicos nutricionales. Y aunque puedan parecer inofensivas, son leyendas tan arraigadas que llegan a «condicionar la alimentación de las personas y acaban provocando que los hábitos alimentarios no sean los adecuados y que, incluso, la alimentación diste de ser equilibrada», resalta Ramón de Cangas, presidente de la Asociación de Dietistas y Nutricionistas del Principado.

Este nutricionista señala algunos de esos falsos mitos alimentarios:

- Para perder peso es necesario no tomar arroz, pasta, patatas, legumbres, pan?

La creencia de que los hidratos de carbono engordan está muy extendida. Lo que no saben quienes los suprimen de su dieta es que un gramo de hidratos de carbono aporta 4 kilocalorías, lo mismo que un gramo de proteína. Y «una alimentación rica en proteína animal y baja en cereales, legumbres, fruta.. puede aumentar el riesgo de ciertos tipos de cáncer, colesterol, ácido úrico, triglicéridos, problemas hepáticos?», comenta De Cangas.

- El pan engorda

Algunos profesionales aconsejan no consumir o reducir la ingesta de pan para evitar mojarlo en salsas o abusar de él al acompañarlo con ciertos alimentos. La razón, evitar el exceso de grasa y de energía ingerida. «Pero en realidad el pan no aporta demasiadas kilocalorías; además es un alimento básico y su recomendación en cuanto a la frecuencia de consumo es diaria», añade De Cangas.

- Lo que engorda del pan es la miga.

La miga, esponjosa por su cantidad de agua y aire, y con aspecto harinoso, incita a pensar que aporta muchas kilocalorías. Pero, curiosamente, engorda más la corteza, que está menos hidratada.

- La fruta, de postre, engorda.

Aporta las mismas calorías antes que después de la comida, pero se dice que de postre fermenta al mezclarse con los alimentos y así engorda. Quien así piensa, o no toma fruta o la consume entre horas. «Si se toma sólo fuera de las comidas puede que el consumo diario baje de las tres raciones que, como mínimo, se recomiendan todos los días y, como consecuencia, la ingesta de vitamina C, potasio, fibra, fitonutrientes? será deficiente», apunta el nutricionista.

- Mezclar hidratos de carbono y proteínas engorda.

Se cree que la mezcla de alimentos ricos en hidratos de carbono (cereales, pasta, patatas, pan..) con los proteicos (carne, pescado, huevos..) provoca una fermentación que favorece la ganancia de peso. Por ello surgieron las llamadas dietas «disociadas», que se basan en lo contrario. «Son dietas monótonas en las que se puede consumir menos cantidad de alimentos y de kilocalorías y por eso se pierde peso, pero su limitación puede derivar en algún tipo de déficit nutricional», subraya De Cangas.

- Saltarse una comida adelgaza.

Es un mal hábito. Se aconseja realizar 5 comidas diarias (desayuno, media mañana, comida, merienda y cena) para no llegar con demasiada hambre a la siguiente. De esta forma se controla la ingesta de grandes cantidades de comida y así se evita el aumento de peso.

- Los productos integrales adelgazan.

Las harinas y cereales integrales poseen prácticamente las mismas calorías que los productos refinados. La diferencia se encuentra en que los primeros tienen mayor contenido de fibra y minerales y, por tanto, son saciantes, lo que evita comer más.

Comentarios » Ir a formulario

No hay comentarios

Añadir un comentario



No será mostrado.

(opcional)