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GALEON ANDALUCIA

Javier Rubio | Sevilla - La cresta de la arboladura de un galeón como los que escribieron la página más gloriosa de la historia náutica española vuelve a asomar en los muelles de Sevilla, en el mismo río del que partieron hasta 1717, todos los barcos de la flota de Tierra Firme que enlazaba la metrópoli con el Nuevo Mundo.

El galeón 'Andalucía' es una réplica de aquellos mercantes artillados en cuyas bodegas arribó a Sevilla la plata de Potosí y Zacatecas que surcaban el Atlántico y el Pacífico, llamado por entonces el Mar Español.

El Navío de la China -en realidad, una flota entera- enlazaba, de año en año, el puerto mexicano de Acapulco con Manila. Ahora, el destino es distinto pero no está lejos: Shangai, donde se va a celebrar de mayo a octubre una exposición universal. El galeón 'Andalucía', armado por la Fundación Nao Victoria, pretende convertirse en el embajador de la comunidad autónoma en la Exposición Universal de Shangai, a donde tiene previsto llegar a primeros de julio.

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Singladura novedosa

El galeón desplaza 589 toneladas y está construido en los astilleros de Isla Cristina con madera de iroko (procedente de África), roble y pino. Por delante tiene más de 90 jornadas de navegación y casi 10.000 millas náuticas desde el puerto fluvial de Sevilla hasta el mar de la China Meridional.

La singladura es lo único novedoso en el galeón. La ruta de las especias que enlazaba Europa y Asia doblaba el cabo de Buena Esperanza una vez que el portugués Vasco da Gama estableció la ruta. Ahora, la embajada flotante andaluza alcanzará el Índico tras atravesar el canal de Suez.

Está tan perseguida la recreación de época que, eso sí sin pretenderlo, la derrota atraviesa varios puntos calientes de la piratería del siglo XXI. Sería irónico, bromeaba el presidente de la Fundación Nao Victoria, Juan Salas Tornero, que un galeón español llevara escolta de una fragata británica, francesa u holandesa, que todas esas naciones rivales concedieron patentes de corso para asaltar la flota de Indias.

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Casi mil metros cuadrados de velamen

A todo trapo, esto es, desplegando los 965 metros cuadrados de su velamen para capturar vientos de fuerza 3 ó 4, el galeón desarrolla una velocidad de crucero de 7 nudos, menos de 15 kilómetros por hora en su equivalente terrestre. Insuficiente a todas luces para escapar de un ataque pirata.

Salas Tornero, que preside la fundación que ha corrido con la aventura, ha explicado que su primera intención era embarcar una dotación del Tercio de Armada, el primer cuerpo de 'marines' del mundo creado precisamente para defender los galeones de la carrera de Indias de asaltos.

Pero finalmente, los infantes de Marina no se enrolarán en la tripulación de cuarenta personas (no sólo hombres) encargada de maniobrar el buque, que cuenta con motores auxiliares para fondear y la más completa tecnología de ayuda a la navegación. A efectos de seguridad marítima, el galeón está reconocido como mercante de 52 metros de eslora y 10 de manga a pesar de los obenques y las jarcias de sus palos.

Comodidades inusuales

Al prescindir del espacio útil de la bodega, se han incorporado comodidades inusuales en un barco de época como un camastro por tripulante y un pañol con letrinas y aseos impensable para aquellos marineros que evacuaban aguas mayores por la borda.

La gambuza permite conservar alimentos refrigerados, por lo que tampoco tendrán que recurrir a la triste galleta con que malcomían los tripulantes de la época. Y tampoco habrá de recurrir a las aguadas para renovar el líquido a bordo.

A bordo, está pensado para reproducir con total fidelidad los barcos de época. Los artesanos de Valverde del Camino han donado los muebles del camarote del capitán con las mismas hechuras con que se hacían hace tres siglos el mobiliario de abordo de los galeones.

Repique de campanas

Y el arzobispo de Sevilla se ha comprometido a que todos los campanarios de la ciudad repiquen cuando zarpe el barco como sucedía cuando la flota de Indias se echaba a la mar. Habrá misa de galeones, oficiada por monseñor Asenjo, y espejo con pintura de la Inmaculada (aunque con el rostro de la Esperanza de Triana) como llevaban los barcos españoles.

"Si fuimos los mejores en el XVII, a ver si somos los mejores en el siglo XXI", declaró entusiasta Juan Salas Tornero, al explicar que la función del galeón 'Andalucía' como embajada flotante de Andalucía es servir de lugar de encuentro entre empresarios, instituciones y hombres de negocios de Andalucía y de Asia: un peculiar tornaviaje del galeón de Manila.

Los sevillanos podrán visitar toda la semana el buque, fondeado en el muelle urbano de las Delicias, en horario de 12 a 19 horas durante el puente festivo de Andalucía y de 16 a 19 horas hasta el domingo 7 en que se prevé que pueda levar anclas rumbo a China.

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