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UNO DE LOS PROBLEMAS DEL TRANSPORTE...

Para los candidatos a la alcaldia de Lima... un articulo que se publicará dentro de diez años. ¿Aceptan una apuesta? - En El Instituto de los Andes estudiamos el problema del transporte y transito en Lima desde hace muchos años, pero nuestras recomendaciones no se aplican y el caos no solo continua sino se acentúa... Ing. Jaime Ariansen Céspedes

Desde España Expansión.com - Los sindicatos del suburbano han decidido paralizar el servicio en contra del recorte salarial del 5% propuesto por el Gobierno regional, pese a que sus condiciones en el trabajo figuran entre las más avanzadas de España.

La crisis económica ha puesto al descubierto la brecha que separa las condiciones laborales de empresas privadas y públicas. Mientras que, en el primer caso, la caída de la actividad se ha traducido en una fuerte destrucción de empleo, los funcionarios y el personal laboral adscrito a entidades de titularidad pública han soportado el envite gracias a los blindajes históricos de sus convenios colectivos y a la decisión de sus propietarios, a veces polémica, de garantizar la estabilidad en el empleo a cambio de mantener la paz social y no encender la amenaza de huelga en un terreno donde las centrales sindicales se mueven como pez en el agua gracias a la alta representatividad y afiliación. Huelga

La garantía de estabilidad laboral, recogida en el último convenio colectivo de la empresa, no ha sido suficiente argumento para los trabajadores de Metro de Madrid, el grupo de transporte público controlado por el Gobierno regional que, desde hoy, se enfrenta a una huelga que amenaza con paralizar la capital de España, al menos, hasta el miércoles. La razón del conflicto es la propuesta del Ejecutivo de Esperanza Aguirre de trasladar también a los 7.617 empleados del suburbano el recorte salarial del 5% de media para reducir el déficit público.

Más allá de las razones políticas y empresariales que justifican la disminución del sueldo, conviene analizar en profundidad la reacción de los empleados del Metro, dispuestos a incumplir el calendario de servicios mínimos durante las jornadas de paro. Es cierta la literalidad de los argumentos de los seis sindicatos que participan en el comité de empresa de la compañía: "No somos funcionarios y, por lo tanto, no estamos sometidos al decreto de la Comunidad". Pero, en la práctica, las condiciones de los asalariados del Metro de Madrid superan a las del resto del colectivo de funcionarios de la región, con unos beneficios sociales al alcance de pocos ciudadanos en España.

Más del 90% de la plantilla del suburbano disfruta de un contrato indefinido que, gracias al convenio colectivo en vigor (2009-2012), se encuentra blindado ante el riesgo de despido. En ese acuerdo, la dirección se comprometió a no ejercitar su facultad de despido colectivo o individual por causas económicas, técnicas, organizativas o de producción (indemnización por despido de 20 días por año). Éste, precisamente, fue el asunto que fracturó las relaciones entre Gobierno y sindicatos en la negociación de la reforma laboral que acaba de convalidar el Congreso de los Diputados.

En España, el salario medio de los trabajadores se sitúa en 21.500 euros por año. En Metro de Madrid, la retribución media del 65% de los trabajadores (conductores, personal de estaciones y oficiales de mantenimiento) se sitúa en los 33.000 euros. En el caso de los conductores, la media se eleva a 38.000 euros. A través de las categorías de acceso, el salario mínimo establecido por la compañía es de 26.500 euros anuales. Para estos puestos, el único requisito consiste en disponer de un módulo de grado medio (FP 1) o del graduado escolar. Condiciones

Estas condiciones son las que explican, según la consejería de Transportes de la Comunidad de Madrid, "que ningún trabajador quiera abandonar la empresa". El último informe de responsabilidad corporativa de Metro de Madrid corrobora esta tesis, ya que el grado de rotación de los trabajadores de la empresa ronda el 0,5%. Según los expertos consultados, se trata de una magnitud que pone de manifiesto la alta fidelización de los empleados con su puesto de trabajo, en contraste con otros sectores como la restauración, donde la rotación alcanza el 30%, o la consultoría, que se acerca al 16%. En condiciones normales, los expertos indican que un grado de rotación saludable no debería ser inferior al 3%.

Una parte de este apego está asociado a los beneficios sociales que disfrutan los empleados de Metro, cuyo coste anual ronda los tres millones de euros. Entre los más sobresalientes, destacan los préstamos en condiciones ventajosas que concede la empresa para adquisición de vivienda o para consumo. Según la última memoria de gestión, el saldo por este concepto asciende a casi cinco millones de euros. Otras ventajas son los abonos gratuitos de transporte para cónyuges e hijos, seguro de vida, dietas de comida, ofertas comerciales o cursos de idiomas gratuitos, entre otros.

¿Por qué nadie se va de la empresa?
Baja rotación: El grado de rotación externa de la compañía se sitúa en el 0,5%. Los expertos indican que una rotación saludable no debería ser inferior al 3%.

Réditos a empleados: Metro de Madrid concede préstamos en condiciones ventajosas a su empleados, para consumo o adquisición de vivienda.

Viajar gratis: Los cónyuges e hijos de los 7.610 trabajadores del grupo pueden viajar gratis. Los familiares, con descuentos. Los jubilados no pagan.

Otras ventajas: Además de dietas para comida, los empleados disponen de diferentes cursos de formación gratuitos, incluido idiomas.

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