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LA INTELIGENCIA EMOCIONAL

Guillermo Rolla Pimentel - La Estrella Online - grollap@cableonda.net

Un intento de versión podría ser: el manejo asertivo, lógico, de comprensión humana y tolerancia ante las situaciones, que por sensibilidad inducen a sentir y reaccionar fisiológicamente con excitación ante estímulos mentales, de sentimientos o reales. Pero fisiólogos, filósofos, psicólogos dan sus definiciones de este concepto.
Sería la aproximación y destreza socializante de desarrollar armónicamente opciones de soluciones con empatía que promuevan autoconfianza, seguridad, integridad, autenticidad, positividad y optimismo. Creando impulsos, percepciones, convicciones o creencias y aún valores potenciales subconscientes que influyan favorablemente en el temperamento, motivando las aptitudes de desempeño en la vida con satisfacción y placer por un amor social.

¿Cómo llegar a inducir, transmitir, aprender o avanzar en pos de la inteligencia emocional?
No es la inteligencia cognoscitiva. No es la capacidad de saber, aprender o ejecutar. No es comprensión, no es el éxito económico, ni matemático, ni científico en sí. Es más bien la habilidad calmada y serena de entenderse entre las personas, de escuchar con atención, de llegar al acercamiento, a la interconsulta, la comunicación, el respeto y la simpatía. La actitud de estar en sintonía, compartir sinceramente un método que los demás acepten responsablemente de buen grado.

Es interrelacionarse con expresiones para interaccionar coordinadamente hacia una organización mancomunada voluntaria preactiva de unidad afectiva y ejecutiva. Es el talento, la lucidez y la elocuencia, es lenguaje corporal y facial que transmite esperanzas, fe y buena voluntad, que proyecte un razonamiento, unas características de altruismo, ética, una aptitud planificada que plantee la disposición a imitar, a hacer propias, a seguir o adaptar una autodisciplina de cooperación, de participación libre a la acción de propuestas de interés común. Es dar la sensación y la percepción real de comunidad de pensamientos, sentimientos, aspiraciones y sueños. Esta formación debe ejercerse desde la infancia, inculcado la conciencia de lo trascendental que es la inteligencia emocional integrada a la personalidad para la felicidad individual ampliada a la sociedad.

Es con sus variantes la antitesis como causa o efecto del negativismo, del escepcismo, la melancolía, la soledad, la tristeza, el pánico, la timidez, el desdén, la apatía, el miedo, la indolencia, los efectos del stress, la negligencia, la intolerancia, el descontrol de impulsos, el desánimo, el pesimismo, la ansiedad, los conflictos, las angustias, la distracción, las frustraciones, el nihilismos, el derrotismo, el plegarse pasivamente ante otras opiniones, de justificar errores, de ser un camaleón desleal, al pánico, al disgusto, la ira, las confrontaciones violentas, las humillaciones, los abusos, las preocupaciones y perturbaciones.

Se publican documentaciones de inteligencia sexual que sería la extrapolación de estos contenidos a la esfera sexual, que por su intimidad, intensa afectividad, la valoración subjetiva del amor, el paso de la abstracción puramente sentimental a la práctica y técnicas eróticas tiene condiciones y cualidades muy específicas de comportamientos y conductas. Factores muy personales de adaptación y configuración de parejas, y en el tiempo, que constituye todo un microambiente no repetible que es la relación de un hombre y una mujer.
La intención de compartir felicidad en todas las áreas, conduce a una realización constante de inteligencia emocional de los miembros de una pareja. Son inevitables las confrontaciones, pues son dos entes que provienen de estructuras familiares y formaciones distintas. Pero justamente para eso se inventó desde siempre el noviazgo.
El compartir progresivamente el tiempo, los esfuerzos, y en este caso las progresivas caricias sentimentales, eróticas y sexuales, va resolviendo, ajustando, conociendo, cediendo, modelando, lo que será la vida en común.
Concretamente cada uno quiere hacer feliz a su pareja para no solo verla(o) disfrutar de su presencia, sino para mantener un control de cómo hacerlo en forma exclusiva. Conocer sus secretos. Esos detalles confesados en privado o intuidos o percibidos son el tesoro mejor guardado. La sensibilidad, los focos receptivos, el tipo de caricias, los ritos del preludio, los detalles de intensidad, frecuencia velocidad, lugares son los elementos que alimentan la llamada inteligencia sexual.

Pero, el gran motor seguirá siendo el amor, las ansias de dar y proyectar felicidad, que refuerza la virilidad y la feminidad. El saber satisfacer psicológica, social, sentimental y sexualmente es la inteligencia sexual compartida, asesorada por la inteligencia emocional y enriquecida por los progresos científicos aplicados al bienestar de la pareja humana.

29/07/2008 01:01 Autor: gerencia. Enlace permanente. Tema: (1) INTELIGENCIA EMOCIONAL No hay comentarios. Comentar.

VALORES EMPRESARIALES - HONESTIDAD


Por: Virgilio Hermoza.V

Honestidad - Es la conducta recta, honrada que lleva a observar normas y compromisos así como actuar con la verdad, lo que denota sinceridad y correspondencia entre lo que hace, lo que piensa, lo que dice o que ha dicho.
Esta cualidad se observa en las personas que actúa con justicia, con apego a la moral y según la ley; se comporta rectamente y de acuerdo con la verdad, distinguida porque muestra el recto proceder.
Exige actuar teniendo en cuenta siempre que los fines públicos excluyen cualquier comportamiento que atente directamente contra el interés colectivo.

Honestidad: Conductas que lo demuestran en el desempeño laboral
- Al actuar siempre con rectitud y veracidad; cumplir con el correcto proceder en el desempeño de su cargo y en todos sus actos: servicial, oportuno, amable, culto, esmerado, escrupuloso, disciplinado, intachable, pertinente y considerado, cabal, justo, moral y no generando dudas respecto a lo que se espera de este (a).
- Al cumplir siempre con el trabajo, utilizar el tiempo laboral para realizar las tareas propias del cargo con el mejor esfuerzo y esmero, haciendo buen uso de los recursos y evitando el desperdicio y con el cuidado debido.
- Al actuar con rectitud y en el uso, manejo, y protección de los bienes de la institución contra cualquier pérdida, despilfarro, uso indebido, irregularidad o acto ilegal.
- Al hacer un escrupuloso en el manejo de los recursos económicos, entregando siempre cuentas claras y sin dar lugar a malos entendidos.
- Al emitir criterios, apreciaciones u opiniones siempre veraces y objetivos sobre asuntos inherentes a sus funciones, evitando la influencia de criterios subjetivos o de terceros no autorizados que pueda afectar su deber de objetividad.
- Al actuar siempre de forma veraz y honrada en el trato, en la relación y en la comunicación con los demás en ambiente laboral: no mentir, no actuar con hipocresía, no promover el chisme y relaciones de desconfianza; evitar y rechazar la crítica negativa. Al no utilizar la jornada laboral o cualquier tiempo de la misma para realizar trabajos personales u otros ajenos a sus deberes y responsabilidades.
- Al comenzar a trabajo inmediatamente que inicia cada día la jornada laboral, sin perder el tiempo, procurando tener al alcance todo lo necesario para empezar el trabajo y para evitar interrupciones.
Evitar abuso por incapacidades médicas y ausentismo.
- Al no interrumpir, distraer o atrasar las tareas de sus compañeros (as), con conductas o acciones indebidas o inoportunas, que llevan perder tiempo conversando sobre asuntos que no conciernen a la actividad laboral.

Responsabilidad
Cumplir con los compromisos y obligaciones adquiridas con una persona, empresa o institución, grupo o sociedad, dando respuestas adecuadas a lo que se espera , yendo más allá de la obligación estricta y asumiendo las consecuencias de los actos, resultado de las decisiones que toma o acepta y estar dispuesto a rendir cuenta de estos.
La responsabilidad no implica sentirse coaccionado o motivado solo por la obediencia a una norma, hay que asumirla con gran sentido de libertad interior, aceptar por cuenta propia el valor que entraña el desempeñar la función de manera adecuada. Tomarse en serio lo que hace, pensar muy bien todas las acciones que va a ejecutar antes de iniciarlas, es decir, apoyarse en la reflexión seria de los hechos y hacer todo lo posible desde el principio para que al hacer la tarea esta salga bien. Por eso aprende a asumir las consecuencias de sus acciones, incluso cuando son negativas.

Deber de responsabilidad
El servidor público es responsable de las acciones u omisiones relativas al ejercicio de su unción; ha de actuar con un claro concepto del deber para el cumplimiento del fin público encomendado a la institución a la que sirve.

Conductas que la demuestran responsabilidad en el desempeño laboral
- Al conocer y cumplir los deberes y obligaciones de puesto que desempeña, con la normativa interna, procedimientos, plazos etc.; conocer los parámetros con base en los cuales se evaluará su desempeño y al asumir las consecuencias de las acciones y decisiones
- Al cumplir habitualmente, de manera cabal y confiable los compromisos adquiridos con la institución , sin que medien excusas para justificar su incumplimiento realizando un correcto desempeño y rindiendo cuentas de este.
- Al llevar a cabo las tareas asignadas con disposición, dedicación, empeño y determinación y cumplir el deber en todos los sentidos yendo más allá de la obligación, apoyando y cooperando con los demás, incluso ante situaciones adversas, poniendo lo mejor de si mismo, con sentido de propósito en favor del éxito de la empresa y en interés propio.
- Al considerar los valores de la institución y los éticos para cada una las decisiones que tome en el desempeño de su puesto, por más sencilla que esta sea; buscando el beneficio de los involucrados en las mismas.
- Al cumplir con la asistencia y ser puntuales en el horario de trabajo.
- Al actuar de manera diligente en su desempeño diario para no causar perjuicio a la empresa, a sus compañeros o al funcionario mismo por actuar con apatía, indolencia, pereza, desgano, desinterés y otras conductas no apropiadas en el desempeño de sus funciones. Al guardar respeto entre los compañeros, jefe y colaboradores.

No dar malos tratos de palabra o de obra, a los superiores otros funcionarios, clientes y público en general dentro de la empresa y fuera de esta especialmente cuando porta algún símbolo que lo identifique con la institución.
- Al conocer y cumplir las leyes, sus reglamentos y normas internas, referentes a incompatibilidad y prohibiciones relacionadas con sus funciones.
- Al responder, de frente al país y a los órganos de control, investigación y sanción, por sus faltas desde los ámbitos ético, disciplinario, civil y penal.

25/05/2008 19:31 Autor: gerencia. Enlace permanente. Tema: (1) INTELIGENCIA EMOCIONAL No hay comentarios. Comentar.

LA CONVIVENCIA NO ES SENCILLA

Elizabeth Phipps R. / Jaclin Campos
 
 
CONVIVIR CON PERSONAS DE IDEOLOGÍAS DISTINTAS NO SIEMPRE RESULTA SENCILLO

SANTO DOMINGO.- Fulano y Mengano son amigos desde hace diez años. Se conocieron durante las clases de bachillerato. De modo espontáneo, la amistad fue creciendo hasta lo que es hoy día: una relación sana, de fuerte lazo fraterno. Aunque tengan sus diferencias en ciertos aspectos de la vida, no se halan de las greñas. Simplemente tienen puntos de vista distintos que comparten y que en algún momento generan debate entre ellos, mas no alejamiento.

Entre Sutana y Perengana la situación fue distinta. Son hermanas, la primera es sólo un año mayor que la segunda, pero en el pensar y actuar son disímiles. Por ello consideraron que no debían pasar de un trato cordial, es decir, no pasar de los “Hola, ¿qué tal?” y demás cumplimientos de las buenas maneras que dicta Carreño.

Y en el extremo están X y Z, que ni se pueden mirar a la cara, pese a que son padre e hijo, ya que entre ellos la solución adecuada, según sus criterios, fue la radical separación.

Estos tres ejemplos representan casos que se dan en el mundo. Y es que las ideologías tienen el poder tremendo de unir o separar a individuos y grupos. ¿Por qué ocurre esto? ¿Es total “responsabilidad” de las ideologías? ¿Qué hay de la actitud de las personas? ¿Cómo lograr equilibrio? ¿Cómo conservar relaciones significativas pese a la variedad ideológica? Para la socióloga y trabajadora social Mildred Dolores Mata, las diferencias ideológicas son necesarias para los grupos sociales.

Fortalecen la objetividad, la crítica y la autocrítica para crecer -explica-. Enriquecen el pensamiento, dan mayor libertad, honestidad y fortalecen la autenticidad.

El lado oscuro se revela cuando surgen los conflictos y rupturas. Las causantes son, en la mayoría de los casos, las diferencias religiosas, políticas y culturales; la orientación sexual (heterosexuales que no aceptan a homosexuales, por ejemplo); choques de género, raciales y étnicos.

Divergencias se hallan en cualquier ambiente. Esto es lógico. Nos movemos entre grupos y referentes muy variados.

Por eso, “tendremos distintos tintes emocionales para percibir, captar y sentir la realidad, de acuerdo a vivencias, personalidad, intereses, objetivos, clases sociales, entre otros factores”, dice Mata.

Si tu vecino es musulmán y tú cristiano, tu pareja carnívora y tú vegetariano, tu padre perredeísta y tú peledeísta (o viceversa)... ¿quién dice que no pueden convivir en total armonía?

Quienes lo logran no sólo conservan relaciones importantes; también enriquecen su vida. Se trata de personas que respetan a los demás, poseen inteligencia emocional, son sensibles ante las emociones propias y ajenas, y están acostumbradas a la comunicación asertiva. ¡Su autoestima les permite vivir con diferencias!

Pero ¿hasta qué punto se debe negociar para llegar a acuerdos y dejar a un lado las diferencias? “Pienso que los límites deben estar en no negociar lo que genera sufrimiento y exclusión a parte de la humanidad”, afirma Mata.

RUPTURA

Los “distintos”
Intolerancia, baja autoestima, egoísmo, deseo de control, de dominación y manipulación, autoritarismo, bajos niveles educativos... estos y otros factores inciden para que algunas personas o grupos sean más proclives a las rupturas de relaciones, por el simple hecho de no pensar del mismo modo.

Esos desacuerdos aparecen también entre jóvenes. La socióloga y trabajadora social Mildred Dolores Mata asegura que se dan más entre muchachos y muchachas víctimas de la escasez, miembros de gangas y otros grupos violentos, que son excluidos porque aparentemente no hay mecanismos de logros e integración para los “diferentes”.

25/05/2008 00:52 Autor: gerencia. Enlace permanente. Tema: (1) INTELIGENCIA EMOCIONAL No hay comentarios. Comentar.

CREO QUE ME ESTOY VOLVIENDO MAYOR

Por Rogelio Fernández Ortea

Y digo esto porque en las últimas semanas estoy empezando a sentir cosas que yo oía a mis mayores, cosas que hacían referencia a echar de menos otra forma de vivir, otra forma de ser, de recordar tiempos pasados. De echar de menos, en mi caso, la educación, la urbanidad, la cortesía, la politesse, como dirían los franceses.

Me resulta complicado entender cómo dos personas que se cruzan por un pasillo solitario, solas ellas dos en un corredor tan estrecho que casi obliga al roce al pasar, no se saludan, sólo esquivan la mirada y pasan sin reconocerse como personas con un saludo. Me produce tristeza cuando entro o salgo de un vestuario, de una sala de dentista o donde diantre (s) me encuentre con otras personas y que mi saludo se quede huérfano de respuesta, despojado de uno de sus fundamentos, de una de sus ilusiones, de una contestación afable, educada, de un simple hola o de un adiós. Me produce “rabia” cuando entro en un comercio y la persona que está dentro del establecimiento, supuestamente para atender al cliente, para satisfacerle, para entablar una relación de venta con él, conmigo, se da la vuelta justo en el momento en que me ve, con una expresión de indiferencia, incluso, en algunas ocasiones, de desagrado diría yo, y me deja solo en la entrada de la tienda, de la oficina, de la recepción, con la sonrisa helada en mi boca. Siento mucha pena cuando veo que hoy en día se te estropea el coche en la mitad de la ciudad y nadie te presta su apoyo para retirarlo de la calzada... y tengo que dar gracias a Dios de no tener esos jefes o jefecillos que entran a sus puestos de trabajo sin un “buenos días... ¿cómo estás?” o un simple hola, personas que no son capaces de reconocer, con un saludo, la presencia de las personas que trabajan bajo su dirección.

Por lo tanto, y como no entiendo este momento en el que nos cuesta reconocernos los unos a los otros, que nos cuesta aplicar una serie de normas de comportamiento, de cortesía de los unos con los otros que nos feliciten la convivencia y las relaciones sociales, echo de menos los tiempos pasados, mi tiempo pasado. Un tiempo en el que cuando te cruzabas con una persona no ya en un pasillo estrecho sino a campo abierto nos saludábamos amablemente, con júbilo, con la alegría de cruzarte con un semejante. Un tiempo donde las personas que estaban en los comercios te saludaban, te sonreían, establecían una relación contigo, con el cliente, conmigo. Un momento de mi pasado donde quedarte tirado con el coche significaba la oportunidad de disfrutar de ser un ser humano ya que de forma inmediata varias personas se acercaban a ayudarte a empujar el coche. Una época donde todas estas cosas, la educación, la cortesía, se enseñaban en la familia, en la escuela, se practicaban continuamente con los amigos, con los profesores, con la familia, con los demás congéneres... normas de comportamiento y valores que hacían referencia al respeto, al civismo, a la educación, al compañerismo... a ser buenas personas.

Y con estas reflexiones, no es de extrañar que ha veces me pregunte si todo esto de la Inteligencia Emocional no tiene que ver con sólo con esto: con gestionar nuestros comportamientos para generar en los demás una emocionalidad positiva, unas sensaciones agradables que faciliten las relaciones, que faciliten la convivencia social, familiar y laboral... Pero tengo que confesarles que otras veces, como decía al comienzo, pienso que simplemente eso... que me estoy haciendo mayor y echo de menos mi tiempo... mi pasado... y que ya tengo que empezar a refugiarme en los recuerdos de un tiempo pretérito que fue mejor... para mí...

Y a ustedes...¿les ocurre lo mismo?...¿Tienen a veces las mismas sensaciones?...¿Qué opinan?

25/05/2008 00:48 Autor: gerencia. Enlace permanente. Tema: (1) INTELIGENCIA EMOCIONAL No hay comentarios. Comentar.

Música, Inteligencia Emocional y Gerencia Cultural

 
Por: Isa Cisneros de Sapene

He venido trabajando el tema de la inteligencia emocional y la gerencia cultural, y no puedo dejar pasar un evento tan importante, que me enorgullece como venezolana, como ha sido el otorgamiento del Premio Príncipe de Asturias en las Artes 2008 al Sistema Nacional de Orquestas Infantiles y Juveniles de Venezuela.

Tuve el honor de estar de directora en el Consejo Nacional de la Cultura durante el período en que el Dr. José Antonio Abreu fue Ministro de Cultura, presidente del CONAC, y se me presentó la oportunidad de estar muy cerca de esta obra tan hermosa, desde el mismo día que se inició.

Fueron muchas las ocasiones que con mucha emoción, cuando asistí a eventos nacionales e internacionales promoví y presenté con orgullo la experiencia maravillosa que se gestaba en Venezuela, como modelo de una Gerencia Cultural.

Como socióloga desde el primer momento que conocí la experiencia la apoyé, fuimos muchos los que captamos la fortaleza y los impactos que se generarían con este sistema que iba mas allá de educar para la música, pues tenía como misión un contenido social y cultural que abarcaba y atendía al ser humano en su contexto y su entorno tomando en cuenta su espíritu, su arte, su inteligencia y su talento, donde no solo los niños y los jóvenes descubrían un mundo maravilloso, sino que lo trasmitían a sus familias y a sus comunidades. Un verdadero proyecto socio cultural.

Pero ¿cuál fue la clave de este éxito? Que tuvo un gerente cultural como José Antonio Abreu que supo rodearse de docentes, músicos, animadores, gerentes y administradores culturales que conformaron equipos con pertenencia, perseverancia, sensibilidad, tolerancia y mucha inteligencia emocional, que les permitió identificar las necesidades y las realidades de tantos jóvenes de una forma sencilla y respetuosa de su integridad, pensamientos y sobre todo de las ideas que traían de su núcleo familiar. Nada era impuesto y la creatividad, la emocionalidad, la espontaneidad y sobre todo la autenticidad y la libertad de expresarse han sido la base de la fortaleza de este hermoso proyecto.

Como un buen director de orquesta, José Antonio Abreu ha sabido iluminar a cientos de niños y jóvenes que con luz propia irradian e inspiran a miles y miles de seres humanos en el mundo entero, mostrándoles a muchos lo que realmente es un proyecto eficiente y eficaz, de integración e identidad nacional, que con libertad trasmite lo mas hermoso de un país como es su música y su juventud, que como una película proyecta y le grita al mundo quiénes y cómo somos los verdaderos venezolanos, que desde hace varias décadas estamos luchando por mantener nuestra autenticidad.

Estos niños y jóvenes de la mano de un gran maestro desde hace 30 años, como embajadores de la cultura nos han dado una lección al abrirnos caminos grandiosos que son los que queremos transitar. Gracias mil gracias por ese regalo.

isacisneros17@gmail.com

24/05/2008 09:21 Autor: gerencia. Enlace permanente. Tema: (1) INTELIGENCIA EMOCIONAL No hay comentarios. Comentar.


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