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INSTITUTO DE LOS ANDES

(01) SISTEMA MOR

SISTEMA MOR: LA FUNCION DEL CEREBRO

He aquí dos buenas hipótesis: la realidad existe y yo la puedo comprender. Sobre tales columnas se levanta toda la ciencia. Ambas afirmaciones son discutibles, pero las hipótesis sencillamente se asumen o no se asumen. Y el beneficio de lo primero (siglos de ciencia) es bastante mayor que el de no asumirlas. Cualquier clase de conocimiento aspira a comprender la realidad, el científico, el artístico, el revelado... Sin embargo, la ciencia es la forma de conocimiento con vocación para comprender con la mínima ideología previa. La idea es comprender la realidad para anticiparla y, si conviene, quizá también para transformarla... La ciencia (que no los científicos) esquiva preguntas como ¿por qué existe algo en lugar de nada? o bien ¿cómo trascender la realidad? o bien ¿cómo sublimarla?

De todos modos, el cerebro no emerge en la evolución para hacer ciencia, para crear arte o para cultivar creencias. El cerebro surge como un eficaz instrumento de supervivencia. La primera función del cerebro fue ayudar a la movilidad de los individuos. Los individuos fijos a una roca (ostras, lapas…) o movidos a la deriva por las corrientes (medusas,…) no tienen cerebro. Y no tienen porque no lo necesitan. El cerebro se inventa para salir de casa... ¡y la memoria, para volver a casa! Sobrevivir es la función original del cerebro, pero no es la única función natural.

¿Qué significa ser natural? Natural es cualquier innovación bendecida por la selección natural. No se trata de un ripio circular. Cada vez que la selección natural actúa se gana una nueva plusvalía, un beneficio que bien podemos llamar función natural. La primera función de la pluma no fue volar, sino aislar del frío y de la humedad. El aislamiento precede al vuelo, pero tan natural es lo uno como lo otro. Mucho tiempo después la pluma aún habría de ganar una tercera plusvalía: la escritura. Pero escribir ya no es un logro natural, sino cultural. El cerebro cognitivo surgió mucho después de la pluma que aísla y en algún punto entre la pluma que vuela y la pluma que escribe. La selección natural versa sobre lo que beneficia o perjudica a la supervivencia (lo adaptable), pero su máximo logro fue trascender lo natural e inventar lo cultural. El salto fue de vértigo porque en la naturaleza la solución precede al problema mientras que en la cultura ocurre lo contrario. Lo cultural es un logro de lo natural, pero concebir un plan ya no es natura, sino cultura. Así surge el discurso de lo verdadero y lo falso (lo lógico), de lo bueno y lo malo (lo ético), de lo bello y lo feo (lo estético), de lo legal y lo ilegal (lo justo), de lo individual y lo colectivo (lo político), de lo del más aquí y lo del más allá (lo místico)... Y todo ello -lo lógico, lo ético, lo estético, lo justo, lo político y lo místico- son refinados logros culturales de un cerebro naturalmente maduro.

Todas estas refinadas sofisticaciones son igualmente nobles, pero ¿cuál fue antes, cuál fue después? Hoy tenemos datos de la paleoantropología para arriesgar algunas respuestas. Las herramientas que se fabrican algunos animales (los palitos que se preparan ciertos chimpancés para cazar y comer hormigas, las piedras que usan algunos pájaros para romper huevos) son de gran utilidad, pero no tienen pretensiones de belleza ni son indicio de comprensión alguna. Solo una herramienta destinada a fabricar otra herramienta sugiere cierta capacidad para comprender o para urdir un plan. Hace millones de años, el Homo habilis buscó la utilidad, pero no la estética ni la comprensión. Hace cientos de miles de años el Homo erectus añadió la belleza a sus aspiraciones. Sus hachas de piedra exhiben simetría bilateral, es decir, la repetición derecha-izquierda en el espacio. Apreciar la repetición en el espacio (armonía) es una preselección para apreciar la repetición en el tiempo (ritmo). Es bien posible que el primero que cayera en la cuenta de que la primavera volvía cada año sostuviera un hacha simétrica en la mano. Las pinturas rupestres de Altamira (España) o de Piahuí (Brasil) datan de entre una y dos decenas de miles de años y son más una evidencia del amanecer de la ciencia que del amanecer del arte. Los toros, caballos y humanos pintados en una gruta del paleolítico quizá sean más el símbolo de una esencia que la expresión de un estado de ánimo. Por otro lado, la primera evidencia de un comportamiento místico precede en cientos de miles de años a la primera evidencia de conocimiento simbólico. En efecto, los ritos funerarios del Homo neardentalensis son una clara prueba de autoconciencia, de compasión y de sentido de la trascendencia.

La cuestión no está cerrada, ya que cada día se desentierran nuevos datos que nos obligan a cambiar de opinión, pero, de momento, yo diría que la utilidad precede a la estética, que la estética precede a la mística y que la mística precede a la ciencia. La evolución del cerebro tiene un pasado con mucho futuro.

Jorge Wagensber -Director científico de la Fundació La Caixa.

SISTEMA MOR: LA DEPRESIÓN

Identifican riesgo genético de la depresión

Depresión

La depresión es causada tanto por factores genéticos como ambientales.

Tal como señalan los investigadores, también lograron observar por primera vez cambios fisiológicos en el cerebro -el encogimiento del hipocampo, la región cerebral vinculada a la depresión- cuando una persona sufre la enfermedad.

El hallazgo, según los investigadores del Instituto de Psiquiatría Max Planck, en Munich, Alemania, presenta la posibilidad de poder desarrollar en el futuro nuevos tratamientos más efectivos para esta enfermedad discapacitante.

Aunque se sabe que la depresión es causada por una combinación de riesgos ambientales y genéticos, hasta ahora ha sido muy difícil para los científicos identificar los factores genéticos.

La doctora Elisabeth Binder y su equipo llevaron a cabo un análisis del material genético de pacientes diagnosticados con depresión y de un grupo de pacientes sanos.

Descubrieron "diferencias importantes" en el ADN de ambos grupos en una región particular del cromosoma 12. Y estas variaciones, dicen los científicos, "claramente se presentaban en el contexto de la depresión".

Susceptibilidad

En pruebas posteriores, los investigadores descubrieron que el gen SLC6A15 era el responsable de esas variaciones que hacían a los individuos más susceptibles a la depresión.

Según los investigadores, el SLC6A15 contiene el "manual de construcción" de una proteína encargada de transportar aminoácidos que regulan la producción de sustancias clave para la comunicación entre neuronas, llamada sinapsis.

Los científicos creen que la alteración en esta comunicación entre neuronas conduce a que una persona sea más susceptible a la depresión.

Para confirmar sus resultados, los investigadores ampliaron el estudio para incluir el análisis genético de 15.000 personas, tanto con depresión como sanas.

"Actualmente, los tratamientos disponibles contra la depresión severa son indispensables pero su eficacia clínica sigue siendo insatisfactoria. Por eso es muy pertinente la identificación de los mecanismos que causan la depresión para desarrollar mejores antidepresivos"

Dr. Martin Kohli

"Las personas que no sufrían depresión mostraron menos actividad del SLC6A15 en el hipocampo, la región cerebral vinculada a la depresión severa" afirma la doctora Binder.

"Y además, cuando utilizamos escáneres cerebrales, observamos que quienes poseían el gen y tenían un historial de depresión severa tenían un hipocampo más pequeño".

En experimentos con ratones los investigadores confirmaron que existe un vínculo entre una menor actividad del SLC6A15 en el hipocampo y los efectos del estrés crónico, un factor de riesgo de depresión.

Se sabe que en la depresión están involucrados varios factores, no sólo genéticos sino ambientales, por eso ha sido tan difícil hasta ahora encontrar un tratamiento efectivo para este trastorno, en particular para la depresión severa.

Pero tal como señalan los científicos, los resultados del estudio podrían conducir al desarrollo de un nuevo tipo de fármaco antidepresivo dirigido a estimular la actividad del SLC6A15.

"Actualmente, los tratamientos disponibles contra la depresión severa son indispensables pero su eficacia clínica sigue siendo insatisfactoria" afirma el doctor Martin Kohli, otro de los autores del estudio.

"Esto se ha visto reflejado en las altas tasas de resistencia a los tratamientos y sus efectos secundarios".

"Por eso es muy pertinente la identificación de los mecanismos que causan la depresión para desarrollar mejores antidepresivos" agrega el científico.

SISTEMA MOR: CUANDO LAS NEURONAS DUERMEN

Si duermes poco, tus neuronas se echan "una siesta" mientras estás despierto

Estos "apagones" neuronales pueden ser responsables "de los lapsus de atención, el bajo rendimiento cognitivo, los despistes, el deterioro de la capacidad de juicio o


Cuando no dormimos lo suficiente, parte de las neuronas de nuestra corteza cerebral se toman un descanso en forma de una breve "siesta" mientras permanecemos despiertos. Estos "apagones" neuronales pueden ser responsables "de los lapsus de atención, el bajo rendimiento cognitivo, los despistes, el deterioro de la capacidad de juicio o la irritabilidad que aparecen tras de permanecer muchas horas despiertos, incluso si no sentimos sueño", aclara Giulio Tononi, investigadorde la Universidad de Wisconsin-Madison (EE UU) y coautor del estudio. Lo más curioso, según Tononi, es que en el cerebro privado de sueño grupos de neuronas se desconectan en zonas de la corteza cerebral mientras el resto permanecen despiertas.

Para llegar a esta conclusión, Tononi y sus colegas obligaron a un grupo de ratas a permanecer despiertas durante varias horas. A continuación, registrando la actividad eléctrica de su corteza cerebral, observaron que, aunque los electroencefalograbamas indicaban que estaban despiertas, había intervalos en los que algunas partes del cerebro se desconectaban. Y esto afectaba al rendimiento cognitivo de los animales. Los periodos en los que las neuronas se desactivan aumentaron a medida que se alargaba el tiempo de vigilia forzada.

Es más, según Thomas R. Insel, director del Instituto Nacional de Salud Mental de Estados Unidos, que ha cofinanciado el estudio, la investigación "sugiere que la privación de horas de sueño en la adolescencia podría tener consecuencias emocionales y cognitivas adversas que podrían afectar al desarrollo cerebral".

SISTEMA MOR: LAS NEURONAS Y LA SALUD

Un “sexto sentido” puede controlar infecciones

Un científico mendocino emigrado a Estados Unidos descubre neuronas que controlan las respuestas a infecciones. Esta nota por él escrita nos cuenta los detalles de su trascendente hallazgo.

Un “sexto sentido” puede controlar infecciones

El gusano redondo C. elegans utilizado en la investigación.

Por Alejandro Aballay - Profesor del Departamento de Microbiología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Duke, Carolina del Norte (EEUU)

 

El laboratorio de investigación donde trabajo en Estados Unidos ha descubierto neuronas específicas que pueden oler a microorganismos patógenos y controlar las respuestas del sistema inmune contra las infecciones.

Las investigaciones demuestran que neuronas específicas del sistema nervioso coordinan las defensas iniciales contra bacterias tóxicas. Estas primeras respuestas son parte del sistema inmune innato, que actuaría como una clase de “sexto sentido” que, según se demuestra, está muy interconectado con el sistema nervioso, el cual coordina la respuesta del cuerpo contra los microbios invasores.

Mi base estuvo en los estudios realizados en Mendoza, donde obtuve el doctorado en Biología Celular y Molecular en la Universidad Nacional de Cuyo, para luego emigrar a los Estados Unidos, donde dirijo un laboratorio de investigación en el Centro Médico de la Universidad de Duke, en Carolina del Norte. La última investigación del grupo a mi cargo fue publicada de forma adelantada en la edición del 7 de abril pasado de Science Express, que proporciona una publicación electrónica de artículos seleccionados de la prestigiosa revista científica Science. Este trabajo es una continuación de otro artículo también publicado en Science en 2008.

Se ha sabido, desde hace por al menos 20 años, que debe haber una comunicación bidireccional entre los sistemas nervioso e inmune. Pero debido a la complejidad de la red de comunicaciones, esta conexión ha sido muy difícil de demostrar de forma concluyente. La complejidad de los sistemas nervioso e inmune de mamíferos, entre los que se encuentran los seres humanos, hace que el descifrar las comunicaciones neurales-inmunes sea una tarea abrumadora.

Para superar esta complejidad, hemos utilizado un simple gusano redondo llamado C. elegans, que es un modelo excelente para realizar estudios genéticos y que resultó ser clave para descifrar las conexiones entre los sistemas nervioso e inmune.

Los investigadores encontraron receptores que pertenecen a una gran familia de proteínas que, en humanos, ayuda a gobernar procesos biológicos que van desde los sentidos del gusto y del olfato hasta el ritmo cardíaco y las respuestas al estrés.

Encontramos que cuando se realizaban sofisticadas manipulaciones en neuronas específicas, se modificaba una variedad de genes que se encuentran en órganos distantes como el intestino, que está en contacto directo con bacterias durante infecciones intestinales.

Las células de los tejidos en contacto directo con microbios pueden secretar sustancias antimicrobianas que cumplen la función de -como parte del sistema inmune innato- proteger a los animales contra las infecciones.

Bajo circunstancias normales, hay mecanismos que actúan como frenos, evitando que los agentes antimicrobianos maten todo lo que está a su alrededor, incluso a las células del propio animal que está siendo infectado.

Los circuitos nerviosos descubiertos cumplen una función fundamental en la regulación de las respuestas del sistema inmune.

Los circuitos nerviosos descubiertos controlan procesos que son fisiológicamente claves para un organismo y que van desde el apetito hasta los mecanismos de defensa que se activan en respuesta al estrés.

Tiene mucho sentido la integración de señales nerviosas con una infección potencial y el estado general del cuerpo. La respuesta al estrés agudo representa un ejemplo excelente: combina la activación de mecanismos de escape y de pelea con la redistribución de recursos utilizados por el sistema inmune. Otro ejemplo corresponde a la percepción del dolor relacionado con la lesión de tejidos causada por inflamación, que se genera en respuesta a la activación del sistema inmune.

Nuestro laboratorio continúa desentrañando la conversación biológica entre el sistema inmune innato y el sistema nervioso. Una mejor comprensión de estas vías podría llevar a nuevas dianas terapéuticas para enfermedades que involucren un sistema inmune innato hiperactivo, tales como la artritis, el lupus, la enfermedad de Alzheimer y la enfermedad de Crohn. Sabemos por estas enfermedades autoinmunes que, cuando el sistema inmune natural no está rigurosamente controlado, los resultados pueden ser desastrosos.

SISTEMA MOR: EL MAPA DEL CEREBRO

Científicos estadounidenses mostraron al mundo el primer mapa computarizado del cerebro humano. Gracias a esta investigación podemos saber más sobre su funcionamiento y sobre enfermedades neurológicas como el Alzeimer y el Parkinson, y con un poco más de investigación de seguro se podría hallar una forma de contrarrestarlas.

Paul Allen, co-fundador de Microsoft, fue quien financió este proyecto de 55 millones de dólares que lleva por nombre Allen Human Brain Atlas. Ya se han identificado 1000 lugares anatómicos en el cerebr0 y se conocen millones de detalles genéticos. Los cerebros usados son de dos hombres y se espera que se añadan unos 8 más para finales de 2012, con mujeres incluídas.

Ambos cerebros fueron donados para la investigación y son similares en un 94%, además un 82% de todos los genes humanos se pueden hallar en la materia gris.

SISTEMA MOR: EL CEREBRO HUMANO 01

El cerebro humano es el centro del sistema nervioso humano siendo un órgano muy complejo. Encerrado en el cráneo, tiene la misma estructura general que los cerebros de otros mamíferos, pero es más de tres veces mayor que el cerebro de otros mamíferos con un tamaño corporal equivalente. La mayor parte la constituye la corteza cerebral, una capa de tejido neuronal plegado que cubre la superficie del prosencéfalo. Especialmente amplios son los lóbulos frontales, que están asociados con funciones ejecutivas, tales como el autocontrol, la planificación, el razonamiento y el pensamiento abstracto. La parte del cerebro asociada a la visión está también muy agrandada en los seres humanos.

La evolución del cerebro, desde los primeros mamíferos similares a las musarañas a través de los primates hasta los homínidos, se caracteriza por un aumento constante en la encefalización, o la relación del cerebro con el tamaño corporal. Se ha estimado que el cerebro humano contiene de 50 a 100 mil millones (1011) de neuronas, de las cuales cerca de 10 mil millones (1010) son células piramidales corticales. Estas células transmiten las señales a través de hasta 1000 billones (1015) de conexiones sinápticas.

El cerebro controla y regula las acciones y reacciones del cuerpo. Recibe continuamente información sensorial, rápidamente analiza estos datos y luego responde, controlando las acciones y funciones corporales. El tronco encefálico controla la respiración, el ritmo cardíaco, y otros procesos autonómicos. El neocórtex es el centro del pensamiento de orden superior, del aprendizaje y de la memoria. El cerebelo es responsable del equilibrio corporal, coordinando la posturas y el movimiento.

A pesar del hecho de que esté protegido por los espesos huesos del cráneo, suspendido en líquido cefalorraquídeo, y aislado de la sangre por la barrera hematoencefálica, la delicada naturaleza del cerebro humano lo hace susceptible a muchos tipos de daños y enfermedades. Las formas más comunes de daño físico son los daños internos por un golpe en la cabeza, un accidente cerebrovascular, o una intoxicación por ingerir diversas sustancias químicas que pueden actuar como neurotoxinas. La infección del cerebro es rara debido a las barreras que lo protegen, pero es muy grave cuando se produce. El cerebro humano también es susceptible de padecer enfermedades degenerativas, como la enfermedad de Parkinson, la esclerosis múltiple y la enfermedad de Alzheimer. Una serie de trastornos psiquiátricos, como la esquizofrenia y la depresión, se estima que son causadas al menos parcialmente por disfunciones cerebrales, aunque la naturaleza de tales anomalías cerebrales no es bien entendida.

SISTEMA MOR: PROCESAMIENTO DE IMAGENES EN EL CEREBRO

MADRID, (EUROPA PRESS) - Investigadores del Instituto Max Planck (IMP) para la Investigación Cerebral, en Alemania, han descubierto que la vista puede ser entrenada y que las regiones del cerebro que están detrás del aprendizaje en la percepción consciente son diferentes de las que están tras de los efectos del aprendizaje en el proceso del estímulo.

Así, han demostrado que el proceso neuronal implicado en la percepción consciente es más flexible de lo que se creía, un avance que podría ser útil para rehabilitar pacientes con déficits sensoriales causados por lesiones cerebrales.

Los estímulos visuales experimentan una serie de etapas de procesamiento en su viaje desde el ojo hasta el cerebro. Cómo puede surgir la percepción consciente a partir de la actividad de las neuronas es uno de los misterios que los neurofisiólogos del MPI quieren resolver.

Según Caspar Schwiedrzik, que investiga el mecanismo neuronal de la percepción visual junto a sus colaboradores del Instituto Max Planck Wolf Singer y Lucia Melloni, "ahora sabemos que el procesamiento de estímulos en el córtex continúa siendo extremadamente plástica o maleable, incluso en los adultos".

En este estudio, los científicos analizaron si la percepción puede ser influenciada por un entrenamiento sistemático a largo plazo y si ese entrenamiento podría no sólo cambiar esta forma de procesar, sino afectar al hecho de que un estímulo sea percibido de forma consciente.

ENTRENAR LA HABILIDAD DE DISCRIMINACIÓN INCONSCIENTE

Diversos estudios clínicos han demostrado que algunos pacientes que sufrieron un ictus y por ello presentan una ceguera parcial, como resultado de un daño en el córtex visual, pueden discriminar entre estímulos que entran dentro de su campo visual muerto.

Esta habilidad de discriminación inconsciente puede ser mejorada con entrenamiento. No obstante, los pacientes reconocen que no ven las imágenes. En algunos casos, la percepción consciente de los estímulos puede mejorarse con entrenamiento. La pregunta es: ¿se puede aprender a 'ver de forma consciente'?.

Para investigar esta cuestión en pacientes sanos, los científicos de Frankfurt desarrollaron un método experimental con el que se podían medir  diferentes efectos del aprendizaje sobre la percepción. Los científicos mostraban a estos sujetos imágenes de dos formas geométricas diferentes --un cuadrado y un diamante-- en una pantalla en una rápida sucesión y en una secuencia ordenada al azar.

Después se les pidió que señalaran diferencias entre ellas. La visibilidad de las imágenes fue limitada poniendo una máscara poco después de cada imagen, que hacía la forma invisible.

El experimento fue diseñado para que los individuos, inicialmente, no pudieran diferenciar las imágenes y para que fueran subjetivamente invisibles. Los individuos fueron después entrenados durante varios días. Cada fase del entrenamiento implicaba la presentación de imágenes seguidas de una máscara.

Tan pronto como el sujeto, apretando un botón, qué forma se le había mostrado y cómo ella o él había visto la forma, se mostraban el siguiente estímulo y la siguiente máscara. Este proceso fue repetido 600 veces al día.

Tras varios días, los individuos podían discriminar mejor entre los diversos estímulos. A partir de los índices de visibilidad de los estímulos, los científicos pudieron concluir diciendo que la percepción subjetiva de los participantes en este experimento se había incrementado también: las imágenes ahora entraron en la conciencia. Así, los científicos demostraron con éxito que también es posible aprender a ver de forma consciente.

RESULTADOS "REVELADORES"

La cuestión seguía siendo, sin embargo, averiguar cómo el objetivo y no necesariamente consciente proceso del estímulo y su subjetiva percepción consciente estaban vinculados. Para comprender mejor los pasos de este proceso individual y localizarlos en el cerebro, los autores realizaron este experimento una vez más. Durante este tiempo, la imagen y la máscara eran mostradas en una parte diferente de la pantalla y así eran procesadas por una parte diferente del cerebro.

Según Lucia Melloni, "los resultados fueron reveladores". "Mientras que los efectos del aprendizaje por puro proceso de estímulos, que es la discriminación de formas, se perdió con la reorganización espacial de los estímulos, la mejor visibilidad de las imágenes, ese es el efecto de aprendizaje en términos de visión consciente, permanecieron".

Por lo tanto, el procesamiento objetivo y la percepción subjetiva de los estímulos parecen estar menos estrechamente vinculados de lo que antes se pensaba. Los dos efectos del entrenamiento parecen estar basadas en dos partes diferentes del cerebro.

Según Schwiedrzik, "estos experimentos han demostrado que el proceso neuronal que se oculta bajo la percepción consciente es muy flexible". Estos descubrimientos proporcionan importantes avances para su aplicación médica, en particular para la rehabilitación de personas que presentan déficit sensoriales causados por lesiones cerebrales.

SISTEMA MOR: LAS NEURONAS DE LOS OJOS

 
El Instituto de Neurociencias de Castilla y León acoge una conferencia de un experto de la Universidad de Sevilla
Por: Raúl Martín - El equipo de Ángel Pastor, investigador del Departamento de Fisiología y Zoología de la Universidad de Sevilla, ha impartido hoy un seminario en el Instituto de Neurociencias de Castilla y León en el que ha explicado su trabajo con las neuronas del sistema oculomotor, es decir, las células que controlan el movimiento de los ojos. Uno de sus principales hallazgos es que estas motoneuronas son muy sensibles a la acción de una proteína que favorece su supervivencia en caso de lesiones, lo cual podría explicar por qué siguen realizando sus funciones en casos como la esclerosis lateral amiotrófica (ELA).
"Trabajo en la dependencia que tienen las neuronas en relación al blanco de proyección, es decir, aquellas estructuras en las que se proyectan, para averiguar de qué manera se producen relaciones de comunicación entre las células", ha explicado Ángel Pastor en declaraciones a DiCYT (www.dicyt.com). Un blanco de proyección puede ser un músculo, por ejemplo, "es el órgano diana de la célula que ejecuta una acción y nosotros trabajamos con motoneuronas en el sistema ocular, es decir, con las células que sirven para mover los ojos".
El modelo animal que sirve para estudiarlo es el gato, utilizado porque históricamente ha dado muy buenos resultados a los investigadores en este campo. Esta línea se sitúa dentro de la Biología de sistemas y el objetivo es entender el funcionamiento del sistema visual, no buscar remedios a ninguna patología concreta, sino "entender las relaciones que tienen las células con su diana, los efectos que se producen cuando se da una desconexión" con la estructura en la que se proyectan.

En este sentido, la investigación más relevante de su grupo está relacionada con una neurotrofina, una proteína que favorece la supervivencia de las neuronas. "Vimos el efecto que producía este factor de crecimiento sobre motoneuronas lesionadas, por ejemplo, por el corte de un axón [la prolongación de una neurona], que se puede producir por un accidente", afirma.

Los científicos observaron en la investigación que las motoneuronas oculomotoras tenían una especial sensibilidad sobre esa neurotrofina y que este hecho "podría ser la causa por la que este tipo de neuronas sobreviven a una enfermedad como la esclerosis lateral amiotrófica". La ELA es una enfermedad degenerativa que se caracteriza, precisamente, por el deterioro y muerte de las motoneuronas hasta que los pacientes sufren una parálisis total.