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INSTITUTO DE LOS ANDES

(01) SISTEMA MOR

SISTEMA MOR: NEURONAS Y APRENDIZAJE

Investigadores del CSIC descubren un nuevo mecanismo de las neuronas que propiciar el aprendizaje y la memoria. adn.es.

Investigadores del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa, dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y de la Universidad de Alicante, en colaboración con la Universidad de Michigan (EEUU), han descubierto un nuevo mecanismo de las neuronas vital para mantener la potencia de las conexiones sinápticas y modificarla en casos de plasticidad, y que, por tanto, ayudan en el aprendizaje y la memoria.

En concreto, los investigadores han descubierto un mecanismo empleado por las neuronas para regular la transmisión sináptica en el cerebro. Este descubrimiento, que ha sido publicado en revista 'Nature Neuroscience', podría tener implicaciones en el estudio de patologías cognitivas, como la enfermedad de Alzheimer o ciertas formas de retraso mental.

La investigación, dirigida por José A. Esteban, del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa (CBM), revela que la ruta de señalización intracelular de PI3K es crucial para el mantenimiento de la potencia sináptica y para su modificación durante periodos de plasticidad.

"Desde hace aproximadamente tres décadas, se sabe que las conexiones sinápticas entre neuronas no son estáticas, sino que responden a la actividad neuronal modificando su intensidad. Así, estímulos del exterior pueden provocar que algunas sinapsis se potencien, mientras otras se debilitan. Este código de bajadas y subidas de intensidad es, precisamente, lo que permite al cerebro almacenar información durante el aprendizaje y la memoria", señala Esteban.

Las neuronas se comunican entre sí mediante la sinapsis, una compleja estructura donde tienen lugar un conjunto de sucesos químicos y eléctricos. El intercambio de información no siempre es igual ya que ciertas conexiones sinápticas experimentan modificaciones como consecuencia de una actividad o experiencia previa vivida por las neuronas. Este fenómeno, conocido como plasticidad sináptica, se ha propuesto en múltiples estudios como el sustrato celular del aprendizaje y la memoria del ser humano.

La investigación aporta nuevos datos para defender esta hipótesis, además "propone un mecanismo concreto por el que la alteración de la ruta PI3K podría dar lugar a un funcionamiento defectuoso de las sinapsis, con el consiguiente deterioro cognitivo", comenta el investigador.

"Todavía es muy pronto para determinar si esta nueva información nos permitiría manipular y quizá corregir, estos mecanismos sinápticos defectuosos, presentes no sólo en el Alzheimer sino en otras patologías cognitivas. En cualquier caso, este tipo de estudios de ciencia básica contribuye a diseccionar las bases moleculares y celulares que controlan nuestras funciones cognitivas y nos orientan acerca de posibles vías de intervención terapéutica", añade.

SISTEMA MOR: ENDORFINAS

AHORA ya sabemos que la felicidad se sustenta en una proteína cuya glándula se encuentra en la base del cerebro. El doctor me ha recomendado que haga 45 minutos de ejercicio al día y que me olvide de todo lo demás. O sea: de ayudar a cruzar abuelitas por el paso de peatones o de tener los trimestres del IVA perfectamente archivados. Lo importante es liberar endorfinas en una proporción suficiente. De haberlo sabido no me habría pasado media vida atormentado por mi ruinoso expediente académico. Con una tabla de flexiones a la caída de la tarde, hubiera liberado endorfinas adecuadas para ahuyentar la mala conciencia. Pero, por lo que se ve, no estaba entonces para cursiladas de esa naturaleza y me consolaba a base de proteínas con tónica, que vienen a causar los mismos efectos narcóticos, con la salvedad de que al día siguiente sufre uno un derrumbe de endorfinas acojonante.
Dice el doctor que el deporte estimula la glándula referida y que las endorfinas actúan sobre los receptores que generan analgesia, en un efecto sedante similar al que provoca la morfina. Lo que es la ciencia. A medida que avanza el conocimiento se desploma todo el universo de obligaciones y deberes que teníamos tan ricamente construido. Lo esencial, visto lo visto, no es tener las tareas hechas ni amar al prójimo sobre todas las cosas, sino secretar los gramitos de endorfinas correspondientes. Ignoro si debemos alegrarnos o inquietarnos por el hecho de que todo nuestro bienestar interior dependa de unas partículas tan diminutas alojadas en la masa encefálica.
Lo cierto es que ayer mismo abandoné la piscina climatizada tarareando la melodía del cuponazo del viernes, lo que es un indicador infalible de todo lo que viene sosteniendo el doctor. No hay duda de que iba enchufado de endorfinas y ni me acordé del estado de emergencia por el que atraviesa el país. Siguiendo este razonamiento, sobradamente fundamentado, por cierto, mejor que un pacto de Estado sería conveniente una tabla de ejercicios aeróbicos y zumbando.
La testosterona ya es otra cosa. Una hormona que se dedica a crear tensiones innecesarias en el individuo es una sustancia poco recomendable. No hay derecho a esos estados de ansiedad que ocasiona este bichito impertinente. Por mucho que don Gustavo Adolfo Bécquer lograra embridarlo y compusiera esos versos tremendos que todo el mundo conoce. Yo renunciaría a la testosterona, si fuera posible, y concentraría todas mis fuerzas en la generación de endorfinas, que traen mucha más cuenta. Dónde va a parar.
Tampoco me convence la adrenalina, pese a su función determinante en situaciones de peligro. Se comprende que si las glándulas suprarrenales no fabricaran esta sustancia cuando es debido nos comería el león en la selva o nos meteríamos de cabeza en hipotecas inasumibles (¿y si el problema no han sido las subprime sino la falta de adrenalina?). En cualquier caso, la adrenalina, con toda su importancia capital, produce unos efectos desasosegantes que no compensan.
Por decirlo de una manera sin circunloquios, soy abierto partidario de las endorfinas. Me rindo ante sus efectos analgésicos por el módico precio de unos cuantos largos de piscina. Usted dirá que menuda militancia insulsa y quizás tenga razón. Pero en un mundo plagado de peligros no hay nada como salir por la mañana temprano provisto de unas diminutas partículas alojadas en el cerebro.
amvillafaina@gmail.com

SISTEMA MOR: COMO FUNCIONA LA MEMORIA

AMÉRICA VALENZUELA 

PREGUNTA: Me gustaría saber cómo funciona la memoria humana. ¿Es infinita? ¿Se tienen que borrar unos recuerdos para que quepan otros, como en un disco duro? ¿Qué determina que unos recuerdos se queden fijados y otros se borren? Gracias. ÁNGEL CHAMORRO.

"La memoria no es infinita", explica a RTVE.es Juan José García Meilán, psicólogo especialista en memoria de la Universidad de Salamanca y el Instituto de Neurociencias de Castilla y León. "Pero tampoco es como un disco duro que tiene una capacidad determinada".

Los recuerdos son una red de tejido neuronal. A medida que almacenamos recuerdos se hace más y más tupida. Y esta red está ’viva’. Cambia de forma porque las neuronas que la componen se van asociando entre ellas de una forma u otra según llegan nuevos recuerdos que almacenar.

Las conexiones nuevas son las más accesibles, se activan más rapidas

Cuantos más recuerdos acumulamos, más cosas olvidamos o al menos más nos cuesta recordar. "Las conexiones nuevas (las más recientes) son las más accesibles y, por lo tanto, recordamos con más facilidad aquello que codifican, simplemente porque se activan más rápido. Sin embargo, las antiguas se van quedando en el fondo del armario", señala el García Meilán.

Según el tipo de recuerdos se fijan en una zona u otra del cerebro. Tal y como explica García Meilán, "el sabor del café se almacena en la zona somatosensorial.

Las emociones que sientes porque, por ejemplo, el sabor es el mismo que el del café que te hacía tu abuela, se almacenan en la amígdala. La palabra café, en la zona temporal. Y si la situación es anecdótica, porque por ejemplo, el café te lo has tomado con Meg Ryan, pues lo almacenas con los recuerdos ’episódicos’.

Memoria de elefante o de pez

Hay personas con muy buena memoria. Se debe a una combinación de varios factores: "Algunos tienen una mayor capacidad natural, es decir, tienen unos niveles óptimos de las moléculas que se usan para hacer sinapsis (uniones entre neuronas) y a la vez una buena estrategia de codificación de recuerdos", explica.

Tres son los pasos para memorizar algo bien: atender, codificar e integrar bien el recuerdo, es decir, en el sitio adecuado. "Cuando olvidamos por ejemplo, dónde hemos dejado el coche es porque no hemos prestado atención, no nos hemos parado a pensar dónde está el coche", explica.

Para tener una buena memoria, además, de una buena estrategia, hay que tener el cerebro en forma.

"Hay que hacer ejercicio físico aeróbico, para oxigenar bien el cerebro, y ejercicio mental, es decir, jugar al tute o al dominó para mantener los niveles de ejecución adecuados", asegura el experto con buen humor.

SISTEMA MOR: NEURONAS O ALMA

Padre Pacho - Pereira - latarde.com - Muchos aseguran sin fundamento y mucho menos rigor científico, que la vida humana responde en su totalidad a un esquema bioquímico que explica todos sus procesos. Ello ha llevado a que mucha gente niegue la existencia del alma. Se afirma que la inteligencia humana es un proceso cerebral, como cualquier otro de los que hay en el organismo humano, haciéndose innecesaria una explicación desde la dimensión espiritual.

La inteligencia humana no es una mera función del cerebro, como la que puede hacer la bilis en el hígado, por ejemplo. El hecho de que la inteligencia no actúe sin la colaboración de los sentidos, que tienen su sede en el cerebro, no supone identificar cerebro e inteligencia. Un aparato eléctrico no funciona si no se enchufa, pero el enchufe no es la causa de que funcione, ni de que exista la electricidad. Enchufe y cerebro son condiciones, no causas.

Ningún efecto puede ser ontológicamente mayor que su causa. Si el hombre es capaz de tener pensamientos abstractos, su alma tiene que ser espiritual. Si la mente humana es capaz de producir ideas inmateriales, el alma tiene que ser inmaterial, es decir, espíritu.

Preguntémonos por ejemplo ¿quién pinto la Capilla Sixtina, las neuronas de Miguel Ángel o su  talento prodigioso? ¿Será que simplemente habría que admirar los procesos bioquímicos de su cerebro, y no de su propietario? Y si la conducta criminal de Hitler fue exclusiva e inevitable consecuencia de su química neuronal, ¿no sería él responsable del holocausto de tantos judíos, sino solo sus neuronas? ¿Pueden las neuronas ser justas, o valientes, o peligrosas? Si las neuronas movieran totalmente al hombre, el hombre sería un títere de su cerebro. ¿Son acaso las neuronas quienes originan la voluntad libre y, por consiguiente, se dan órdenes a sí mismas?

En la base de las decisiones libres encontraremos procesos bioquímicos, es cierto, pero la libertad y la inteligencia no parecen ser procesos bioquímicos, como la luz solar que entra en la habitación no es efecto solo de que la ventana esté abierta: tiene que alumbrar el sol. Reducir la vida humana a un proceso bioquímico extraordinariamente complejo supone negar la existencia de la libertad humana. Y cualquier hombre puede comprender que es capaz de escoger, que podría haber obrado de manera distinta a como lo ha hecho, y que, en definitiva, la libertad existe y no es una simple entelequia de la razón.

Lo curioso es que quienes sostienen estas teorías deterministas, que niegan la libertad en pro de todos esos complejos procesos bioquímicos, no se resignarán a no exigir sus derechos, si alguien les hace daño atribuyendo que la persona obró así necesariamente, impelido por un estímulo bioquímico irresistible, llevando a juicio solo sus neuronas  sino que por el contrario pedirán justicia implacable, para el individuo que violentó sus más mínimos derechos.

SISTEMA MOR: EL SONIDO DEL SILENCIO

Descubren cómo el cerebro “escucha” el sonido del silencio - Los registros del comienzo y del fin de lo que oímos son procesados por distintos canales neuronales

Hasta ahora, se pensaba que la percepción del inicio y del final de los sonidos se procesaba en el mismo canal neuronal. Ahora, un nuevo estudio ha demostrado que el cerebro emplea dos canales de conexiones neuronales distintos e independientes entre sí para procesar el inicio o el final de los sonidos. Este hallazgo, que aclara, por ejemplo, cómo somos capaces de conocer el límite de las palabras, servirá para mejorar las terapias para personas con déficit en el lenguaje, y también para diseñar dispositivos de ayuda a la audición más eficientes. Por Yaiza Martínez.

Michael Wehr, autor de la investigación, con Xiang Gao. Fuente: Universidad de Oregón.
Un equipo de investigadores de la Universidad de Oregón, en Estados Unidos, ha conseguido definir un canal de sinapsis o conexiones neuronales vinculado a la audición e independiente dentro de la corteza auditiva del cerebro.

Este canal, afirman los científicos, se ocuparía específicamente de detener el procesamiento del sonido por parte del cerebro en el momento adecuado y, por tanto, resultaría clave para la escucha y para la comprensión de lo que escuchamos.

Hasta ahora, se creía que el registro de la aparición de un sonido y el registro de su subsecuente desaparición por parte del cerebro eran ambos llevados a cabo por el mismo canal, por lo que este nuevo descubrimiento contradice una suposición anterior, que ha sido mantenida durante mucho tiempo.

De la aurícula al lóbulo temporal

Por el contrario, el presente hallazgo respaldaría una hipótesis emergente que señalaba que un conjunto separado de sinapsis podría ser el responsable del procesamiento del fin de las señales sonoras, informa la Universidad de Oregón en un comunicado.

Según explican los científicos en un artículo aparecido en la revista especializada Neuron-2, las neuronas de la corteza visual, somatosensorial y auditiva pueden responder todas tanto a la finalización como al inicio de los estímulos sensoriales.
En lo que respecta a la corteza auditiva, hasta ahora se había pensado que las respuestas a dicha finalización de las señales sonoras surgirían a partir de un rebote post-inhibitorio, pero esta hipótesis nunca había sido comprobada directamente.

Michael Wehr, profesor de psicología, miembro del Instituto de Neurociencias de dicha universidad y uno de los autores de la presente investigación, señala que, gracias las comprobaciones realizadas en esta nueva investigación, se ha constatado la existencia de un canal completo e independiente que va desde la aurícula al cerebro, y que está especializado en el procesamiento de los desequilibrios sonoros.

Éste y otro canal alcanzarían finalmente juntos una región del cerebro llamada corteza auditiva y que está situada en el llamado lóbulo temporal del cerebro, un área que contiene las neuronas que captan las características sonoras. El lóbulo temporal también contiene neuronas relacionadas con la comprensión del lenguaje, con la memoria y con el aprendizaje.


Comprobado en ratas

Para la investigación, Wehr y dos estudiantes colaboradores (Ben Scholl y Xiang Gao) registraron la actividad de las neuronas y sus sinapsis conectoras en cerebros de ratas, que fueron expuestas a apariciones sonoras de milisegundos de duración.

Las respuestas neuronales a estas señales sonoras fueron medidas en el inicio y al final de cada sonido. Los científicos probaron varias frecuencias y duraciones de los sonidos en una serie de experimentos.

De esta forma, se constató que un conjunto de sinapsis respondían “muy fuertemente al inicio de los sonidos”, y que era otro grupo diferente de sinapsis el que respondía a la repentina desaparición de dichos sonidos.

Por otro lado, se pudo ver que no existía superposición alguna entre los dos conjuntos de neuronas activados al inicio y al final de los sonidos.

Es decir, que el final de un sonido no afectaba a la respuesta neuronal ante otro sonido nuevo, lo que refuerza aún más la idea de canales distintos de procesamiento del inicio y del final de las señales sonoras.

Por otra parte, los investigadores de la Universidad de Oregón han podido constatar que las respuestas al final de un sonido implican una frecuencia de afinación, una duración y una amplitud neuronales diferentes a las que se producen en el procesamiento del inicio del sonido.

Estas diferencias en los modos de procesar las señales auditivas al inicio y al final de éstas coinciden con planteamientos aparecidos en al menos tres estudios anteriores realizados al respecto en la última década.

Posibles aplicaciones

Según explica Wehr, “ser capaces de percibir cuando se detiene un sonido resulta muy importante para el procesamiento del discurso. Uno de los problemas verdaderamente difíciles del discurso es encontrar los límites de las palabras. En realidad, aún no se comprende muy bien cómo el cerebro establece esa diferencia”.

Pero el presente estudio, según cree Wehr, ha dado a conocer ciertos mecanismos cerebrales esenciales para la identificación de los límites necesarios entre palabras, y que nos permiten reconocer y escuchar con acierto el discurso de otros.

Estos hallazgos, que han aumentado el conocimiento sobre cómo el cerebro procesa las señales sonoras, podrían propiciar la aparición de nuevas terapias especializadas o la mejora de los dispositivos de ayuda a la audición.

Por otro lado, podrían resultar útiles a la hora de diseñar tratamientos destinados a niños con déficits en el lenguaje y en el aprendizaje. Por ejemplo, se sabe que las personas con dislexia tienen problemas para definir los límites de los sonidos en el discurso, por lo que tratar las áreas identificas podría ayudar a potenciar sus capacidades.

SISTEMA MOR: LA DEPRESION

Nuevos datos sobre los mecanismos de la depresión

Un equipo de investigación formado por científicos franceses y estadounidenses ha descubierto qué provoca que un cerebro sea especialmente propenso a la depresión y la ansiedad y no responda a tratamientos antidepresivos. En la revista Neuron se ha publicado un estudio al respecto que puede servir de base para diseñar nuevos tratamientos para este tipo de afecciones.

La depresión es uno de los problemas sanitarios más extendidos en el planeta. Sus síntomas incluyen irritabilidad, incapacidad para concentrarse, falta de interés por la vida y por los demás, flaqueza de energías y patrones de sueño deficientes. Contra ella existen varios tratamientos como la medicación antidepresiva, la asistencia psicológica y cambios en el estilo de vida.

El mecanismo que rige la depresión no se conoce al completo, pero investigaciones recientes lo achacan a una combinación de sucesos estresantes y otros factores biológicos que predisponen a ella. El tratamiento farmacológico empleado en la actualidad se basa sobre todo en la administración de antidepresivos como los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), que aumentan la concentración de serotonina en el cerebro. Esta sustancia es un neurotransmisor, sustancia química que envía señales entre una neurona y otra célula, y se considera que un bajo nivel de la misma contribuye a la depresión.

«Por desgracia, más de la mitad de los pacientes de depresión no responden a su primer tratamiento farmacológico», explicó uno de los autores del estudio, el Dr. René Hen de la Universidad de Columbia (Estados Unidos). Su equipo llevó a cabo la investigación en colaboración con el Departamento de Farmacia de la Universidad de Paris-Sud 11 (Francia). «Las razones que justifican esta resistencia al tratamiento siguen sin aclararse», añadió. «Entender la verdadera naturaleza tanto de los factores que predisponen a la depresión como de la resistencia al tratamiento sigue siendo una necesidad importante que todavía no se ha resuelto.»

Estudios anteriores sobre la serotonina han sugerido que la regulación de los receptores de serotonina puede relacionarse con la depresión y la respuesta al tratamiento correspondiente. Los receptores de serotonina-1A (5-HT1A) se encuentran en las neuronas de serotonina (autorreceptores), donde inhiben la secreción de serotonina, y en zonas objetivo que reciben heterorreceptores (receptores que responden a neurotransmisores). Los autorreceptores son básicos para el control del «tono serotoninérgico» en el cerebro. La investigación referida ha puesto de relieve una alteración genética en seres humanos que puede regular la concentración de autorreceptores 5-HT1A, lo que se ha asociado a una propensión a la depresión y a una respuesta deficitaria al tratamiento con antidepresivos.

El equipo de investigación experimentó en ratones cuyos autorreceptores habían sido modificados sin alterar los heterorreceptores. Sus resultados indicaron que los ratones con mayor cantidad de autorreceptores presentaban una respuesta psicológica menor a un grado de estrés elevado, comportamientos más pronunciados de desesperación y nula respuesta a los antidepresivos. Sin embargo, al reducir los niveles de autorreceptores 5-HT1A de forma previa a la terapia con antidepresivos, los ratones comenzaron a responder al tratamiento.

«En conjunto, nuestros resultados establecen una relación de causalidad entre la cantidad de autorreceptores 5-HT1A, la resistencia al estrés y la respuesta a los antidepresivos», indicó el Dr. Hen. «Podemos predecir que los tratamientos para aumentar el tono serotoninérgico antes de administrar ISRS pueden ser eficaces y establecerse como terapias antidepresivas de efectos más rápidos, sobre todo para individuos con mayor concentración de autorreceptores.»

Para más información, consulte: Neuron: http://www.cell.com/neuron/  - Universidad de Columbia: http://www.columbia.edu/
Universidad de Paris-Sud 11: http://www.u-psud.fr/fr/index.html - Cordis.

SISTEMA MOR: IDENTIFICAN NUEVA MOLÉCULA

Bueva vía contra la infertilidad masculina

Identifican una molécula que regula la activación de los espermatozoides

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Foto: Bobjgalindo/Wikimedia Commons

   MADRID, 5 Feb. (EUROPA PRESS) - 

Investigadores de la Universidad de California en San Francisco (Estados Unidos) han identificado un regulador molecular que controla la capacidad del esperma humano para alcanzar y fertilizar el óvulo. El descubrimiento, que se publica en la edición digital de la revista 'Cell', tiene implicaciones tanto para tratar la infertilidad masculina como para prevenir el embarazo. Los autores además han desarrollado un método para registrar la actividad eléctrica de un único espermatozoide.

   Los descubrimientos arrojan luz sobre aspectos desconocidos hasta ahora que incluyen cómo los espermatozoides que están inactivos en el sistema reproductivo masculino se activan en el tracto reproductivo femenino y por qué la marihuana y el zinc afectan a la movilidad de los espermatozoides y a la fertilidad masculina.

   La molécula identificada, conocida como Hv1, opera como un poro en la membrana externa del espermatozoide que modula los protones de la célula. Los protones son partículas cargadas positivamente en cada átomo que están también estables por si mismos en forma de iones de hidrógeno H+. El proceso de modulación aumenta el pH del ambiente interno celular, que se vuelve menos acídico.

   Hv1 había sido antes descubierta en las células inmunes llamadas fagocitos, pero no se había observado en otras células, incluyendo los espermatozoides. Se sabía que la molécula podía ser inhibida por el zinc y que tenía una 'firma' única de conducta en términos de las propiedades de la corriente de protones de transmembrana que genera.

   "Por primera vez pudimos la oportunidad de estudiar la actividad eléctrica de un espermatozoide humano y medir su conductancia iónica. Descubrimos que existía una enorme conductancia de protones en funcionamiento. La actividad se parecía a la de Hv1 en los fagocitos", explica Yuriy Kirichok, director del estudio.

   Hv1 también fue una opción lógica porque se sabe que se activa por una subida en el pH externo y que se inhibe por el zinc extracelular. Según señala Kirichok, la mayor concentración de zinc en humanos se encuentra en el tracto reproductivo masculino que inhibiría el canal de Hv1 y mantendría los espermatozoides en su estado inactivo. El tracto reproductivo femenino es más alcalino y menor en niveles de calcio.

   Los científicos saben desde hace décadas que los espermatozoides necesitan volverse menos acídicos, o más alcalinos, internamente para activarse en el tracto reproductivo femenino y poder fertilizar el óvulo, pero hasta ahora no se conocía qué causaba que el pH interno aumentara en el esperma, o se alcalinizase, debido a la incapacidad para medir las corrientes de protones a través de la membrana del esperma humano.

   Kirichok explica que la concentración de protones es extremadamente alta en todo momento mientras que los espermatozoides están en el tracto reproductivo masculino, lo que hace el ambiente intracelular del esperma acídico e inhibe la actividad de los espermatozoides. "La forma de activar los espermatozoides es permitir a los protones dejar la célula. Hv1 es lo que les permite hacerlo".

   Hv1 también es activado por la anandamida endocannabinoide, una sustancia liberada por las neuronas y también la membrana del óvulo. Kirichok señala que esto podría explicar los resultados confusos que se han descubierto en el esperma expuesto a los cannabinoides, como aquellos que contiene la marihuana.

   El consumo de marihuana se ha asociado con la infertilidad masculina aunque algunos estudios han mostrado una mayor actividad de los espermatozoides en esta exposición. El investigador propone que la marihuana podría imitar a la anandamida endocannabinoide que es liberada por un óvulo, activando el canal de protón Hv1 y causando que los espermatozoides se movilicen y se desgasten prematuramente, mientras se encuentran en el tracto reproductivo masculino.


SISTEMA MOR: BORGES Y LA MEMORIA

Borges.

Quian Quiroga, que es profesor de Bioingeniería en la Universidad de Leicester (Reino Unido), publica hoy un artículo en la revista científica Nature en el que compara los problemas de memoria que padece el protagonista de un cuento de Borges con sus investigaciones en el campo de la neurociencia.

Borges (1899-1986) publicó en 1942 el cuento "Funes el memorioso", cuyo protagonista posee, tras caer de un caballo y golpearse la cabeza, la misteriosa capacidad de recordarlo todo.

Funes era, según escribió el autor de "El Aleph", "virtualmente incapaz de ideas generales, platónicas (...) Su propio rostro en el espejo, sus propias manos le sorprendían cada vez que las veía (...)

En el prolífico mundo de Ireneo Funes no había nada más que detalles".

En la investigación divulgada hoy, Quian Quiroga descubre que sólo las personas que poseen unas determinadas neuronas pueden tener la capacidad de realizar abstracciones.

"Es posible que estas neuronas relacionen la percepción con la memoria creando la codificación abstracta que usamos para almacenar recuerdos. Si estas neuronas faltan, la capacidad para generar abstracciones sería limitada, lo que lleva a patologías como el autismo o a personajes como Funes", comenta Quian Quiroga en el artículo de Nature.

"Lo sorprendente es que Borges describió con precisión los problemas de capacidad de memoria distorsionada mucho antes que la Neurología", prosigue el artículo del científico argentino.

De hecho, el experto aseguró, en declaraciones al diario Clarín, que "los razonamientos brillantes" que hizo Borges setenta años atrás le sirven para "entender mejor" su investigación. EFE - ABC.es